lunes, 6 de febrero de 2012

Infraestructuras fantasmas


La “sobreproducción” de aeropuertos en España queda perfectamente reflejada en un reciente informe realizado por el Observatorio de Transporte Aéreo de FEDEA. Esta sobreproducción o exceso de infraestructuras tardará años o décadas en recuperar la financiación invertida y ya está implicando el cierre o infrautilización de infraestructuras que en su día fueron anunciadas a bombo y platillo, un ejemplo de ello es el Aeropuerto de Castellón.


De acuerdo con dicho informe, los aeropuertos españoles operados por Aena se podrían clasificar en tres grupos diferentes en función de la importancia del tráfico que manejan y su situación financiera:
  • 1er Grupo - 8 aeropuertos con resultados operativos positivos, volumen de pasajeros, y rutas nacionales e internacionales importantes.
  • 2o Grupo - 27 aeropuertos con resultados operativos negativos, volumen muy bajo de pasajeros y sin rutas importantes.
  • 3er Grupo - 13 aeropuertos con resultados operativos negativos, aunque con un alto volumen de pasajeros o carga y que operan rutas nacionales e internacionales importantes en general”. 
También hay que destacar las subvenciones a las aerolíneas low cost (especialmente Ryanar) y regionales, concedidas por administraciones locales y autonómicas, que contribuyen a mantener o elevar artificialmente las cifras de pasajeros en numerosos aeropuertos. Una medida muy discutible, ya que el total de fondos concedidos en un periodo de 5 años se acerca a los 250 millones de euros.

"La extensión de las líneas de alta velocidad así como la apertura de nuevos aeropuertos y terminales en España absorbieron ingentes recursos económicos en la última década"
 Por otra parte, la construcción de líneas específicas de alta velocidad convierten a España en el país occidental con más líneas. Pero numerosos expertos han puesto en duda la viabilidad económica y social de estos proyectos que absorben grandes recursos públicos. Indicando que la construcción de vías exclusivas para pasajeros sólo tiene sentido en líneas de muy alta densidad de tráfico y en el caso contrario, construir vías de uso compatible para pasajeros y mercancías.

Fuente: Hosteltur